Vino tinto crianza · Vinissimus
CARRITO
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Vino tinto crianza

Los tintos crianza son aquellos que han sido envejecidos en barricas de roble durante aproximadamente un año, vinos joviales todavía, muy afrutados y llenos de vida, pero con un cierto nivel de madurez, suavidad y complejidad ya, que deben a su paso por madera, sin llegar al refinamiento de los reservas. En nuestras páginas encontrará una amplísima selección con los mejores crianzas del mercado, una relación calidad-precio difícil de batir. ¡Pueden ir preparando un buen pollo con pasas y ciruelas, la barbacoa o un suculento arroz con carne!

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Etiquetas traseras vinos tintos crianza

¿Qué diferencias hay entre un tinto joven y un crianza?

Los crianzas son vinos afrutados y vigorosos, juveniles, pero con un carácter más afinado y una textura más amable que los jóvenes. Son vinos que han madurado de forma pausada, con muy poco contacto con el oxígeno, preparándolos para ser más duraderos y estables: son vinos más amplios y complejos que los jóvenes, vinos armónicos con una capacidad de guarda de entre cinco y diez años.

Y ¿entre un crianza y un reserva?

Mientras que los crianzas ofrecen un delicioso equilibrio entre fruta y madera, en los reservas predomina la segunda, es decir, los aromas terciarios: café, cuero, coco, caramelo, vainilla y otras especias y notas tostadas, ahumadas o balsámicas derivadas del contacto con la madera. ¿Dos ejemplos para contrastar? Viña Cubillo y Viña Tondonia, el crianza y el reserva respectivamente de la riojana bodega López de Heredia Viña Tondonia.

¿Qué platos maridan mejor con los crianzas?

Precisamente porque los crianzas conservan gran parte de esa frutosidad junto con la acidez propia del vino, necesaria para envejecer, los platos que mejor combinan con los tintos crianzas son los que combinan dulzor y acidez, como los estofados con frutas o las carnes asadas al horno o en barbacoa, en las que el dulzor caramelizado de proteínas y azúcares se alinea con los tostados de la barrica. Las opciones de maridaje son muy amplias, como también los estilos de vinos crianza.

¿A qué temperatura hay que servir un crianza?

Debido a que son más afrutados, la temperatura de servicio para los crianzas suele ser en torno a unos 16-17º C, algo inferior a la que se recomienda para los reservas, 18º C.

¿Son similares todos los tintos crianza?

En absoluto. La personalidad de cada vino depende de muchos factores: de la variedad de uva, las condiciones climatológicas, la calidad de los suelos, el estilo perseguido por su elaborador... pero también de las características de las barricas utilizadas en la crianza. Existen muchos tipos y tamaños de barrica y diferentes tipos de roble.

Los volúmenes más habituales son las barricas de 225 litros (bordelesas) y las de 228 litros (borgoñonas). Hay barricas de roble francés, roble americano, caucásico, húngaro, esloveno... y sus aromas influirán más o menos en el vino también en función del secado y el grano de la madera, la intensidad del tostado de las duelas, o también si se trata de barricas nuevas o ya utilizadas en la crianza de otros vinos.

¿Son siempre 12 meses de crianza?

No. Ni todos los vinos requieren el mismo tiempo de maduración, ni las añadas son todas iguales ni todos los elaboradores buscan ofrecer el mismo perfil de vino.

Además, es importante no confundir la crianza como método de maduración del vino con la tipología de vino Crianza utilizada tradicionalmente en España para clasificar sus vinos, aunque no en todas las denominaciones ni en los mismos términos.

La tipología de vino Crianza existe solo en España y se sigue utilizando principalmente en Rioja y Ribera del Duero. Es una mención tradicional que exige cumplir con unos parámetros concretos, establecidos por cada consejo regulador: tanto en Rioja como en Ribera, por ejemplo, el vino debe madurar en la bodega durante un mínimo de 24 meses, 12 de los cuales deben transcurrir en barricas de roble para poder lucir la contraetiqueta de Crianza. El Consejo Regulador de Toro, en cambio, también exige un mínimo de dos años antes de salir al mercado pero de estos 24 meses, solo exige un mínimo de seis en barricas de roble.

Ahora bien, esto no significa que todos aquellos vinos que en estas denominaciones muestran una contraetiqueta de Cosecha sean vinos jóvenes: la mención Cosecha indica básicamente la añada y pueden ser tanto vinos que hayan sido embotellados directamente una vez finalizada la fermentación, como vinos criados en barrica durante unos pocos meses, durante un año o más. Para saberlo hay que consultar al elaborador, leer las fichas técnicas o dejar que sea nuestro paladar quien lo averigue. Es sobre todo un tema de tradición y estilo.

¿Algunos ejemplos para comparar?

Prueben algunos de estos riojas con la mención tradicional de Crianza primero:

Y luego compárenlos con algunos de estos otros:

Repitan la experiencia con algunos de estos riberas: 

Y a su lado, sin contraetiqueta de Crianza pero con un año de maduración en barrica también: