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Vinos ecológicos y biodinámicos

vinos ecològicos y biodinàmicos

En la regulación europea existen varias etiquetas que certifican el origen ecológico y biodinámico de los productos que consumimos. En esta página encontrará una explicación detallada de cómo reconocer y diferenciar las distintos sellos que podemos encontrar en el vino.

Vino ecológico etiqueta UE

Vino Bio, Ecológico y Orgánico

Existe un poco de confusión entre estos términos, aunque en realidad todos son sinónimos. En la Unión Europea la etiqueta Bio significa ecológico (organic en inglés) y es una etiqueta reservada a aquellos productos obtenidos sin emplear prácticas agresivas en el campo y cuyos sistemas agrícolas se basan en cultivo de productos de calidad de manera sostenible y en equilibrio con el medio ambiente.

La ley europea impone el uso de abonos de origen ecológico y excluye el uso de productos químicos en el campo (herbicidas, insecticidas, etc.) aunque autoriza el uso se azufre y cobre en dosis controladas. En bodega sucede algo parecido. En los vinos ecológicos se limita la cantidad de sulfuroso que se permite añadir al vino y se restringe el uso de la bentonita (un clarificante) o los correctores de acidez por debajo de los niveles permitidos en la elaboración de los vinos convencionales. El certificado de vino ecológico lo proporcionan las administraciones públicas.

Vino ecologico etiqueta Alemania

Además, en Alemania puede verse otra etiqueta que significa lo mismo. Esto es un caso especial que se debe a que en este país hace más tiempo que existe la regulación de productos ecológicos y el cliente ya está acostumbrado a la etiqueta alemana. Ambas etiquetas convivirán temporalmente y a partir de 2021 se usará en exclusiva la versión europea.

Vino vegano etiqueta

Vino Vegano

Mucha gente se pregunta qué es un vino vegano. Esta etiqueta significa que no se ha usado ningún producto proveniente de la explotación animal. Aunque todos los vinos son vegetarianos, es decir, no contienen productos animales, existe este distintivo porque es habitual el uso de albúminas de huevo o gelatinas de pescado para clarificar el vino. Esta etiqueta confirma que, o bien el vino no se ha clarificado (vino natural) o se ha hecho mediante algún otro procedimiento de origen vegetal o mineral, por ejemplo con derivados de guisantes o bentonita.

Aunque es habitual encontrar las etiquetas de producto Bio y Vegano juntas no significa necesariamente que se trate de un producto ecológico. Una institución privada, la Unión Vegetariana Europea, es la que emite este certificado.

Vino certificación demeter

Vino con certificación Demeter

La etiqueta Demeter reconoce una serie de prácticas agrarias biodinámicas específicas dentro del cultivo ecológico. Propone ir un paso más allá, haciendo especial énfasis en la interrelación entre el suelo, las plantas y los animales, buscando crear un sistema en equilibrio en el que haya una simbiosis perfecta entre plantas y animales. La agricultura tras el vino biodinámico no permite el empleo de ningún producto químico de síntesis en el viñedo y promueve el uso de fertilizantes ecológico-biodinámicos propios.

Son clave en este proceso los preparados biodinámicos, mezclas de distintos componentes que buscan reconectar la tierra con las energías que la rodean y generar el máximo de diversidad biológica en el viñedo. Para obtener la etiqueta Demeter, los trabajos tanto en el campo como en bodega se deben regir por el calendario lunar, en un modo parecido al que practicaban antaño nuestros antepasados. En bodega, la biodinámica limita de manera contundente el uso de sulfuroso. El certificado es otorgado por la organización privada Demeter.

Vino sin sulfitos añadidos

Vino Sin sulfitos añadidos

Tampoco se trata de un vino Ecológico, sino de un vino al que no se le han añadido sulfitos adicionales, un producto generalmente de origen natural que ayuda a preservar el vino. En el vino ecológico se pueden añadir sulfurosos, aunque en menores cantidades que en los vinos no ecológicos. Hay que tener en cuenta que todos los vinos contienen sulfitos en mayor o menor medida ya que se generan naturalmente durante la fermentación con levaduras. Por el momento no existe una certificación pero si una mención en el etiquetado.

Wineries for climate protection

Wineries for Climate Protection.

En España, la Federación Española del Vino (FEV) certifica a algunas bodegas selectas que realizan prácticas sostenibles referentes al consumo de energía, agua, la gestión de residuos y la huella de carbono. Este certificado aparece en la etiqueta como Wineries for Climate Protection (Certificación WfCP).

El origen de la agricultura ecológica

La obra central del investigador británico Sir Albert Howard, “testamento agrícola”, que recoge la preocupación por la degradación de los recursos naturales suele considerarse la precursora de la agricultora ecológica moderna, aunque en realidad, la agricultura ecológica se ha nutrido y se nutre de las buenas prácticas que han aplicado y aplican los agricultores tradicionales.

La agricultura biodinámica se popularizó gracias a los trabajos de Rudolf Steiner, un erudito austríaco que entre muchas otras teorías formuló los principios biodinámicos. Según Steiner, la agresiva manera en la que se habían tratado los suelos de cultivo hasta entonces había hecho tanto daño que los había desconectado del resto del ecosistema, del resto del cosmos. Todas las reflexiones y trabajos que Steiner propuso iban dirigidos a revitalizar el suelo y dotarlo de autodefensas que permitiesen eliminar los productos de síntesis. Pronto sus preparados biodinámicos, mezclas de ingredientes de origen mineral, vegetal y animal, se popularizaron y permitieron que los microorganismos beneficiosos se multiplicasen en las tierras de cultivo, entre las cuales se contaba, por supuesto, el viñedo.

El sabor de los vinos ecológicos

Tanto los productos ecológicos como los biodinámicos buscan recuperar los sabores de antaño, ofrecer productos saludables y con carácter que sepan como los de antes. Es fundamental romper el falso mito por el cual muchos consumidores asocian el vino ecológico a un vino con defectos en su aroma o sabor. Esto no sólo no es cierto, sino que es contrario a la realidad; no siempre resulta sencillo distinguir mediante la cata un vino convencional de uno ecológico o biodinámico, pero si en algo pueden distinguirse es en la pureza de las sensaciones que transmiten, mucho mayor en los vinos ecológicos y biodinámicos, pues en su elaboración intervienen menos productos químicos que pudieran distorsionar el sabor original de la uva y, por ende, ser perjudiciales para nuestra salud.

Mucho más que una tendencia

El interés hacia los productos ecológicos y biodinámicos se ha disparado en los últimos años, quizás de manera reactiva ante procesos muy dañinos hacia nuestro planeta como el cambio climático. El consumidor es cada vez más consciente del papel activo que juega en el desarrollo de su entorno y los vinos ecológicos y biodinámicos son una de las muchas bazas que todos podemos jugar en pos de una naturaleza más sana.

El uso limitado y controlado de productos químicos, tanto en el campo como en bodega, deriva en productos finales de mayor digestibilidad y de composición más natural que, al tiempo que benefician al entorno que legaremos a las próximas generaciones, nos ayudan a mantener dietas más sanas y a gozar de vinos que reflejan, sin interferencias, el paisaje del que provienen. Los vinos ecológicos y biodinámicos ganan adeptos con cada copa, con cada sorbo, hecho que no podemos juzgar más que como una gran noticia para el sector.