No todo empieza acelerando. A veces lo importante es encontrar el ritmo.
Marató 2022 nace desde esa idea. El equilibrio entre lo inmediato y lo que se construye con el tiempo.
De ahí nace D’Alçada. Un proyecto personal de Pau Capell, campeón del mundo de ultratrail. Alguien que ha hecho de la resistencia, la gestión y el recorrido largo una forma de entender las cosas. También el vino.
Aquí el punto de partida es claro: merlot y cabernet sauvignon del Penedès, viñas con más de 25 años y una elaboración que busca dar estructura sin perder fluidez. La crianza —6 meses en roble francés— suma sin imponerse: estabiliza, afina, ordena.
En nariz aparece fruta roja —arándanos, fresa silvestre, un toque de ciruela— acompañada de notas suaves de especia, frutos secos y esa vainilla delicada que aporta la barrica. En boca es donde encaja todo: entrada ágil, fresca, con una acidez que equilibra el conjunto, y un final más largo de lo que esperas en un vino que entra tan fácil.
No va de impacto. Va de aguantar bien el paso. Un vino que empieza sencillo… pero que se queda.