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Celler Capçanes

Celler Capçanes

El Celler de Capçanes es patrimonio de la comarca del Priorat, un legado de tierras y gentes, de una larga historia vinícola que se inició en 1933. Fueron cinco valientes familias...

Valoración
4,1/5
(Basado en 62 opiniones sobre 23 vinos)
Año de fundación1933
EnólogoAnna Rovira
País
Regiones
Uvas

Vino de Celler Capçanes

8,80

6,95

3,90

5,90

12,90

5,80

11,95

27,70

27,70

36,55

27,50

5,80

14,60

/ bot. 3 L

11,50

12,90

8,80

19,95

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10,90

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Agotado

45,00

Agotado

10,90

Agotado

10,30

/ bot. 0,5 L
Agotado

9,40

/ bot. 0,5 L

Celler Capçanes

El Celler de Capçanes es patrimonio de la comarca del Priorat, un legado de tierras y gentes, de una larga historia vinícola que se inició en 1933. Fueron cinco valientes familias las que apostaron por aquel entonces por fundar una cooperativa que, con el paso de los años, ha dado un vuelco a su estilo, pasando de embotellar grandes volúmenes a producir vinos de gran calidad que se cuentan entre los mejores de la región.

Las inversiones de 80 personas del pueblo y el éxito internacional de sus vinos kosher fueron claves para que Capçanes comenzará a proyectar una imagen de empresa firme y moderna. A día de hoy, en cada botella de vino de Celler de Capçanes, encontramos la mejor expresión del pueblo que da nombre a la bodega y unas gotas del esfuerzo de todo el equipo humano que trabaja a diario para obtener los mejores frutos de esta tierra bendecida para el cultivo de la vid.

De las garnachas más viejas hasta los pinot noirs más delicados, y de las laderas a los bancales, las viñas de Capçanes ofrecen una gran variedad de terruños y suelos, protegida por la Sierra de Llaberia. Las variedades mayoritarias son las autóctonas garnacha negra y cariñena, que se encuentran a una altitud considerable, plantadas en vaso y, en algunos casos, con más de 110 años de edad. En los suelos, la arcilla, la caliza y la pizarra, dotan a los vinos de una alta concentración y de una intensidad única; la caliza es frescor, la arcilla, pura fruta y, la pizarra, mineralidad en esencia; además, las parcelas arenosas, llamadas localmente de panal, ofrecen vinos fáciles de beber y de entender, gracias a las raíces profundas que se encuentran con la presencia de calcio en el subsuelo.

Como bien cuentan los propios viticultores que participan del proyecto Capçanes, trabajar estas tierras es un verdadero lujo, una forma de vida, una magnífica oportunidad de relacionarse con el entorno y compartir sus frutos con todo el mundo.

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