Vino de Masciarelli · Vinissimus
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Masciarelli

Masciarelli

La bodega Masciarelli ha sido una de las protagonistas del renacimiento del vino de los Abruzzos y es hoy una de las de mayor extensión y calidad de la zona. Sin duda, una de las grandes bodegas...

Valoración
4,2/5
(Basado en 18 opiniones sobre 12 vinos)
Año de fundación1981
EnólogoCarlo Ferrini
Viñedo propio:300 / ha
Producción anual de botellas2500000 / botellas
País
Regiones
Uvas

Vino de Masciarelli

10,10

24,70

14,40

24,81

8,55

32,05

55,85

14,05

13,50

8,30

Agotado

30,50

25,93

-15%
Agotado

25,30

Masciarelli

La bodega Masciarelli ha sido una de las protagonistas del renacimiento del vino de los Abruzzos y es hoy una de las de mayor extensión y calidad de la zona. Sin duda, una de las grandes bodegas embajadoras del vino italiano en el mundo. Una bodega de calidad indiscutible, que se expresa tanto con vinos de los más altos niveles de excelencia como con vinos de entrada, como su Montepulciano d'Abruzzo de la gama clásica, que no sin motivo se encuentra siempre entre los tintos italianos más vendidos.

Resultados estrepitosos y más de un reconocimiento han tenido sus vinos de la gama Marina Cvetic, que incluye tanto los clásicos monovarietales —con un magnífico trebbiano reserva, un blanco que demuestra como ninguno el potencial de guarda de los vinos de esta variedad de uva de los Abruzzos— como algunos internacionales experimentales de cabernet sauvignon, chardonnay, syrah y merlot. De categoría superior, la gama Villa Gemma, con vinos antológicos como su Cerasuolo d'Abruzzo, uno de los más majestuosos de esta tipología y su mítico Montepulciano Rieserva, un vino de montepulciano que, con tres años de crianza —dos de ellos, en barricas—, se ha posicionado con el tiempo como uno de los mejores tintos de Italia.

Gianni Masciarelli hereda de su abuelo paterno Giovanni la pasión por la viña y por el vino; y es en la misma vieja bodega de su abuelo que Gianni empieza a crear sus propios vinos. Hoy es Marina Cvetic quien dirige la propiedad, todo un símbolo y una gran profesional que, lejos de dormirse en los laureles, sigue revolucionando el mundo del vino con su voluntad de evolucionar y experimentar.

Con 2,5 hectáreas al principio, la bodega Masciarelli cuenta hoy con unas 300 hectáreas de viñedo, repartidas por 14 localidades distintas en las provincias de Chieti, Teramo, Pescara y L'Aquila. Se trata de terruños singulares, ricos en minerales, situados a altitudes distintas (de 200 a 500 m), desde el mar a la montaña, cultivados según antiguos sistemas de conducción del viñedo como las pérgolas, típicas en la región de los Abruzos, al igual que en espaldera en guyot; suelos expuestos, además, a condiciones climáticas varias y de tipología diversa (calcáreos, arcillosos, arenosos, rocas estratificadas, con guijarros en la superficie). El resultado: una amplia gama de vinos que reflejan y a su vez exaltan la singularidad de cada variedad y terruño.

La filosofía de producción de Masciarelli concede una gran importancia al territorio y a la cultura y tradición enológicas. De aquí que, desde su fundación, la bodega haya apostado por demostrar el potencial de aquellas variedades que hablan la lengua de su gente: la montepulciano y la trebbiano, cuya capacidad para reflejar esa diversidad de terruños hace que se vinifiquen por separado con el fin de exaltar, en tierras de los Abruzos, el concepto de terroir.

Tierra de trashumancia, de quesos, de las típicas brochetas de cordero arrosticini, y mucho más: los Abruzzos ofrecen vinos en mayúsculas y Masciarelli es una mina de oro que año tras año nos honra ofreciéndonos muchos de estos dones, gracias a la extensión de la propiedad, aunque no por ello dejen de apreciar el valor de las pequeñas parcelas, que dedican a la elaboración de sus vinos top. Es el caso de Ofena, el "horno de los Abruzzos", la propiedad situada a los pies del Gran Sasso en medio de las montañas del interior de L'Aquila. O de las cuatro fincas en la zona de Teatino, entre cerros, bosques y mar, donde destaca su fantástico trabajo con las variedades autóctonas más preciadas, desde la pecorino a la cococciola, patrimonio de la tradición de esta espléndida región. Aquí, en el viñedo de San Martino sulla Marrucina, una verdadera joya de biodiversidad, se cultiva la montepulciano para el reserva Villa Gemma. Y siempre, aquí, en torno al Castello di Semivicoli, palacio de barones del siglo XVII convertido hoy en complejo vinícola familiar, el viñedo de Cascandietlla ofrece un grandísimo trebbiano, premiado en múltiples ocasiones y con un largo potencial de guarda. También la propiedad de Loreto Aprutino, en las colinas de Pescara con vistas sobre el Adriático, un famoso viñedo plantado con cepas de montepulciano y trebbiano. Y por fin, las fincas de Téramo, con Controguerra al frente.

La gama Marina Cvetic fue creada en 1991 y dedicada a la mujer que acompañó, tanto en vida como al frente de la empresa, al mítico Gianni, fundador de la bodega. Una gama de alto nivel, con un sublime toque femenino, ideado para satisfacer los paladares más exigentes y atrevidos, aquellos que buscan en el vino la unión perfecta entre elegancia y placer. Marina es una embajadora del vino italiano en el mundo; siendo de origen dálmata, no ha abandonado nunca los Abruzzos desde que conoció a Gianni y se la considera una de las protagonistas del renacimiento de la viticultura de la región. Tras la muerte de Gianni, Marina asumió la dirección de la bodega junto a su hija Miriam Lee, una empresa en la que más del 50% de los trabajadores son mujeres.

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