Vino tintoVino blancoVino espumosoDestiladosOtros vinosOfertasSeleccionesRegiones
TRANSPORTE GRATIS a partir de 100 EUR ¡Sólo hasta el miércoles!

Moscato bianco

La familia de las moscateles tiene un origen muy antiguo, griego y oriental. Son uvas aromáticas y de una gran finura y elegancia, mayoritariamente blancas, pero también tintas. La moscatel blanca es la más cultivada y apreciada, de aquí que se dedique sobre todo a la elaboración de vinos dulces, tanto en Francia como en Italia, convertida en su patria de elección. Los vinos de moscatel blanca tienen un color amarillo pajizo tenue, un aroma característico que recuerda al almizcle (de cuyo origen deriva su nombre), a la salvia, al melocotón y a las rosas amarillas. En boca suelen ser amables y frescos, con un característico final almendrado.

La moscatel blanca es la base de los vinos con denominación Moscato d'Asti DOCG, los típicos dulces frizzantes del Piamonte elaborados deteniendo la fermentación del mosto en autoclave y obteniendo así una espuma ligera, una buena cantidad de azúcar residual y una baja graduación alcohólica que hace de ellos un producto ideal para el aperitivo o para acompañar postres suaves, como los navideños. La moscatel blanca es excelente para la elaboración de passito; ofrece un producto más concentrado, mineral, envolvente, manteniendo siempre un posgusto almendrado y unos embriagadores aromas florales. Siguen siendo maravillosos los ejemplos de este tipo de vino producidos en el Piamonte, concretamente en la DOC Loazzolo, y en el Valle de Aosta.

Con buenos resultados, la moscatel blanca se encuentra también en las regiones del Oltrepò Pavese, Alto Adigio y Véneto, pero también en las regiones tanto centrales, donde una ligera pasificación o recogidas las uvas tardíamente dan vida a los moscadellos de Montalcino, como sureñas, con los moscateles de Cagliari, de Molise y de Apulia, donde se conoce como real, cuya máxima expresión son probablemente los moscateles de Trani, o incluso en Sicilia, donde entre Siracusa y Noto se pasifica una moscatel blanca con resultados excelsos por su complejidad yodada, salina, mineral y vegetal, además de por la concentración mediterránea del néctar.

La moscatel blanca puede, naturalmente, vinificarse también en seco, dando lugar a unos vinos muy intensos en nariz, con notas dulces, vinos frescos, sápidos y de paladar almendrado. Algunos de los mejores ejemplos se encuentran en el Lacio, elaborados con uvas de moscatel de Terracina, probablemente la adaptación local de la moscatel blanca, la cual, a su vez, puede también someterse a pasificación con resultados muy convincentes.

Vino con Moscato bianco