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Cómo elegir el mejor whisky single malt

Elegir Whisky Single Malt

Escocia esconde muchísimos secretos y misterios, pero únicamente uno de ellos es capaz de rivalizar con el del Lago Ness. Aquellos con conocimientos de gaélico escocés, la antigua lengua celta de Escocia, lo conocen como Uisge-Beatha, agua de vida; los que no tenemos la suerte de comprender dicha lengua nos referimos a él como whisky.

En la cúspide de la calidad del whisky escocés se encuentran los denominados single malt, whiskies elaborados en una sola destilería y cuyos únicos ingredientes son el agua, la levadura y la cebada malteada. Los estilos y caracteres del whisky escocés son muchos y diversos por lo que elegir el whisky perfecto para alguien no demasiado introducido en las destilaciones escocesas no siempre resulta tarea fácil. Tradicionalmente, los whiskies se han dividido según su zona de procedencia; así, todo el mundo entiende que un whisky de la isla de Islay será muy ahumado y que los whiskies de Speyside se cuentan entre los más equilibrados. Sin embargo, cada destilería tiene sus particularidades y, además, suele producir más de un whisky, con lo que dicha división no resulta siempre certera.

Recientemente, las destilerías han empezado a utilizar una herramienta tremendamente útil para explorar el mundo del whisky escocés con seguridad; se trata del flavour map (mapa de sabor). Con él, cada single malt se sitúa individualmente en una cuadrícula definida por cuatro principios organolépticos básicos. Así, cualquier whisky queda perfilado de manera muy visual en cuestión de instantes, facilitando sobremanera la elección correcta de nuestro single malt. Los cuatro estilos recogidos en la tabla son: ligero, amaderado, ahumado y delicado.

Light (ligero): whisky dominado por aromas frescos como la hierba verde, la fruta o el cereal. Suele ser fiel reflejo de la delicadeza de la destilería en procesos como la fermentación o de detalles cruciales como el tamaño y la forma de los alambiques.

Rich (amaderado): estos whiskies exhiben características derivadas de la naturaleza de las maderas empleadas durante el proceso de maduración. Sus aromas típicos varían desde la vainilla (propia del roble americano) hasta los frutos secos o la caja de puros (del roble europeo). Los usos que acumule la barrica también son especialmente importantes para definir cómo de especiado y concentrado será el whisky.

Smoky (ahumado): whiskies con altos niveles de turba en el proceso de malteado. Sus aromas pueden variar desde humo perfumado hasta nítidos recuerdos de hogueras recién apagadas, arenques ahumados o te Lapsang Souchong. Los maltas de la isla de Islay con su recuerdos medicinales y alquitranados son su más destacado ejemplo. La textura de estos whiskies suele ser oleosa y su nariz recordar a una niebla salina y a la espuma de las olas.

Delicate (delicado): whiskies en los que no se emplea turba durante el malteado y, por tanto, presentan muy pocos aromas ahumados. Fantásticos para los recién llegados al mundo del single malt.