Vinos para el otoño

Mirando a nuestro alrededor, empieza a resultar obvio, aunque a menudo nada sencillo, que el tiempo del verano toca a su fin. Los días se acortan, las temperaturas decrecen progresiva pero incesantemente, las hojas caen y las lluvias empiezan a ser cada vez más frecuentes. Cambiamos nuestro ritmo de vida, retomamos nuestra rutina y renovamos el armario. Los platos empiezan a tornarse algo más consistentes, apetecen ya las prendas de manga larga y, por supuesto, empiezan a apetecernos, aunque quizás de manera inconsciente, otro tipo de vinos. Aquellos vinos blancos frescos y afrutados que nos proporcionaban tanto placer en los meses de estío resultan ahora incómodos. Los tintos más livianos parecen resultar insuficientes, tal y como sucede con la mayoría de vinos rosados. Incluso los espumosos más jóvenes pueden resultar hirientes en algunos momentos. Así pues, tal y como renovamos el armario, renovemos también los vinos, seleccionemos nuestros vinos para el otoño.

Empecemos por el vino blanco. La refrescante acidez que tanto nos ha hecho disfrutar recientemente empieza a resultar ofensiva. Apetece algo más de calidez, algo más de grado, incluso un poco del reconfortante tacto de la madera. Apostemos pues por variedades con más cuerpo como garnachas blancas o chardonnay, quizás de regiones de climas cálidos y fermentadas o ligeramente criadas en madera. Los rosados pueden encajar también con el otoño, aunque quizás los de estilo provenzal lo tienen algo más complicado. Déjense guiar por el color, no acertarán siempre, pero es muy probable que encuentren dentro de la botella aquello que buscan si escogen vinos con más color, rojos, no rosados, más teñidos de las finas sustancias de la piel de la uva y de aromas más plenos.

Més Ritme Blanc
Més Ritme Blanc
(Ritme Celler, Priorat)
Castillo de Monjardín Chardonnay Barrica Selección
Castillo de Monjardín Chardonnay Barrica Selección
(Bodegas Castillo de Monjardín, Navarra)
Augustus Rosat
Augustus Rosat
(Celler Avgvstvs Forvm, Penedès)

Llegado el momento de los tintos, el otoño es época de puntos medios, aún no estamos preparados para graduaciones demasiado altas ni para crianzas muy evidentes al paladar, pero sí para uvas de intensidad media como merlots, cabernet francs o tempranillos. Vinos jóvenes y maceraciones carbónicas pueden resultar insuficientes para acompañar los primeros platos de cuchara; busquen medias crianzas y una fruta más fundida entre los recuerdos de las duelas.

Trus Roble
Trus Roble
(Bodegas Trus, Ribera del Duero)
Abadal 5 Merlot
Abadal 5 Merlot
(Masies d’Avinyó, Pla de Bages )

No cerraremos nuestras sugerencias sin hablar de espumosos. Por supuesto que el otoño también goza de ellos, pero pide vinos con sosiego, con reposo, con rima. Es un momento perfecto para consumir brut nature reserva, vinos secos con intensos aromas de fermentación y recuerdos seductores de lías al tacto. Y, por supuesto, si les apetece un vino dulce, no lo duden, apuesten por uno de mediana intensidad y con algo de envejecimiento, como un PX de añada, por ejemplo.

Ximénez-Spínola PX Añada
Ximénez-Spínola PX Añada
(Bodegas Ximénez-Spínola, Jerez-Manzanilla)

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