¿Cuál es el mejor sacacorchos?

Desde que en el siglo XVII se generalizó el uso del corcho para cerrar las botellas, los inventos para poder liberar los vinos agazapados tras los tapones no han dejado de sucederse. Primero fueron las tenazas, muy útiles en los primeros años, cuando los corchos no se hundían completamente en las botellas. Las primeras espirales, precursoras directas de los modernos sacacorchos, no empezaron a utilizarse hasta un siglo después.

sacacorchos

Hoy en día, el sacacorchos es una herramienta de uso muy extendido que cualquier aficionado al vino suele tener a mano. Sin embargo, a la hora de adquirir uno surgen siempre discrepancias; ¿qué tipo debo comprar?, ¿cuál es el más práctico? La elección no siempre resulta sencilla pues las posibilidades son cada día mayores, pero si conocemos los tipos más habituales y sus ventajas e inconvenientes podemos estar prácticamente seguros de acertar en la compra de nuestro próximo sacacorchos.

Los 7 tipos más comunes de sacacorchos:

  • Alas o mariposa; de uso muy extendido, no siempre es una de las mejores opciones. Cierto es que con él resulta muy sencillo extraer el corcho, pero no lo es menos que, a menudo, su espiral es demasiado gruesa y puede dañar el corcho.
  • Dos tiempos; el más común entre camareros y sumilleres. Económico, ligero y pequeño. Resulta muy fácil de usar, aunque requiere cierta práctica al principio. Su nombre, obviamente, deriva de los dos puntos de apoyo que incluye para poder hacer palanca sobre la boca de la botella. Incluye una pequeña navaja plegable muy útil para cortar las cápsulas que visten el cuello de las botellas.
  • Eléctrico; permite abrir cualquier botella sin esfuerzo alguno, simplemente pulsando un botón. Requiere algo más de espacio para guardarlo y alguna fuente de energía.
  • Forma de T; probablemente el más simple y tradicional de todos los sacacorchos. Consta simplemente de la espiral y un pequeño mango con el que girarlo y tirar del corcho. Requiere una buena dosis de fuerza.
  • Láminas o de mayordomo; imprescindible entre los utensilios de cualquier sumiller. Se trata de una pieza horizontal de la que cuelgan dos finas láminas metálicas, una más larga que la otra. Funciona introduciendo las láminas entre el corcho y un lateral de la botella, empezando siempre por la más larga. Después, girando la muñeca, iremos tirando del corcho hacia arriba. Especialmente útil con botellas viejas cuyos corchos puedan estar en mal estado. Permite extraer el tapón sin agujerearlo, pero se corre el riesgo de hundirlo en la botella si no se tiene experiencia.
  • Palanca; moderno y preciso. Su fina espiral de teflón asegura una extracción limpia y rápida. Sus hándicaps son el tamaño y el precio.
  • Rosca; uno de los más sencillos de utilizar. Se trata simplemente de girar su parte superior hasta que el corcho sea extraído.

Llegados a este punto, la elección del sacacorchos es ya una cuestión de gustos y prioridades. Tan sólo recordad, si usáis uno con espiral, dejar siempre una vuelta fuera del corcho para evitar agujerearlo y que caigan partículas al vino.

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3 comentarios

  1. Julio 01/06/2019
  2. Carlos 20/12/2017

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