Enfermedades fúngicas del viñedo: oídio y mildiu

Oídio y mildiu son dos de las enfermedades fúngicas que cada año dan mayores dolores de cabeza a los viticultores de buena parte de los viñedos del mundo.

El oídio es producido por un hongo del mismo nombre que se manifiesta en forma de polvo blanco o ceniza en la superficie de las partes verdes de la planta. Al afectar únicamente al exterior de las hojas, se puede tratar con diversos productos, de entre los cuales el azufre es el más común. Las humedades altas y las temperaturas templadas son algunos de sus mayores aliados. El viento facilita su dispersión y sus primeros efectos suelen observarse en el haz de la hoja, para extenderse después a buena parte de la planta, limitando la productividad de la cepa.

El mildiu es un parásito que se desarrolla en el interior de las hojas y los frutos y, cuando las condiciones climáticas lo favorecen puede ser una de las enfermedades más destructivas del viñedo, llegando a arrasar hectáreas enteras en un corto periodo de tiempo. Llegó después de la filoxera y el oídio, pero comparte con estos su procedencia norteamericana. En el caso del mildiu, los fungicidas a base de cobre sólo son útiles como método preventivo; llegado al punto de una infección generalizada, resulta muy difícil actuar de manera efectiva en su contra. Es fácilmente identificable, pues deja unas marcas en forma de manchas de aceite en el haz de las hojas que se tornan algodonosas en el envés. Si la infección consigue avanzar, puede desecar buena parte de la planta y limitar la productividad de la planta hasta tornarla prácticamente nula.

Existen prácticas que pueden ayudar a limitar las enfermedades de origen fúngico, tales como mantener una superficie foliar equilibrada que permita la aireación y el efecto secante de los rayos solares. Una vez afectada la planta, es recomendable eliminar las hojas afectadas y lavarse las manos o cualquier otra herramienta empleada con alcohol; cualquier material vegetativo contaminado debe quemarse. Pese a todo, oídio y mildiu condicionan las vendimias de un importante número de viñedos anualmente y pueden afectar a las producciones de manera dramática.

Add Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.