Wine Shopping on the InternetWe are sorry. This page is not available in English at the moment. Please contact our Vinissimus Customer Service for further information. En Internet se pueden comprar prácticamente todos los vinos del mundo, desde los más exquisitos hasta los más comunes, de todas las variedades y precios, y con las mismas garantías que ofrecen las tiendas físicas. Sólo es necesario saber identificar los vendedores de confianza y disponer de toda la información necesaria sobre la forma de pago. Internet es un medio especialmente interesante para el amante del vino. Sin tener que desplazarse, uno puede encontrar información completa y actualizada de miles de caldos, y contrastar las valoraciones y catas de especialistas y aficionados. Ante tal oferta, es necesario tener claro qué tipo de compra queremos hacer; es decir, la estrategia de compra. ¿Es un vino para regalar? ¿Estoy proyectando mi bodega particular? ¿Quiero ampliar mi universo sensorial? ¿Es una inversión? A continuación le ofrecemos algunos consejos para intentar ayudarte en la apasionante experiencia que es comprar vino, tanto a la hora de seleccionar las botellas como la tienda. Y si le queda alguna duda, contacte con nuestro departamento de Vinissimus Customer Service; le ayudaremos encantados. Consejos para la selección de vinos
Consejos para la selección de vinos1. Seguir nuestros gustos personalesA quien tiene que gustar el vino es a uno mismo. Por lo tanto es recomendable seguir el criterio de nuestro gusto y comprar vinos de las variedades de uva, crianza, características sensoriales, zona de elaboración e incluso marca que más nos agradan. Así pues, una estrategia acertada es comprar botellas de las bodegas cuyos vinos habitualmente nos gustan. También es importante tomar nota de nuevos vinos que catemos en restaurantes o en casa de amigos o familiares y que nos hayan gustado, o fijarse en las valoraciones y notas de cata de fuentes fiables (guías especializadas, publicaciones, webs, etc.). Esto no implica estancarse y perderse los matices y placeres de otros caldos. Poco a poco nosotros mismos evolucionamos y sin darnos cuenta iremos variando y ampliando nuestra selección. 2. Probar, probar y probarProbar el máximo número de vinos es muy recomendable para educarnos y enriquecernos sensorialmente, pero también lo es para saber qué comprar. Para probar un vino podemos aprovechar cuando acudimos a un restaurante con una bodega interesante y que sirva el vino correctamente, lo que normalmente sólo ocurre cuando el establecimiento cuenta con un sommelier. Otra manera de probar el vino es acudir a catas organizadas o incluso acercarse a las propias bodegas. Así pues, si pensamos ir de viaje a una zona de producción es interesante planificar una visita a las bodegas del lugar para probar in situ sus distintos productos. Por último, siempre podemos empezar comprando una o dos unidades solamente, o apuntarnos a un club de vinos, como el Club Vinissimus, que nos enviará una selección mensual. Estas selecciones, cuando han sido realizadas por sumilleres de nivel, ponen a nuestro alcance vinos de una gran relación calidad precio, originales y que nos ayudarán a aprender. 3. Buscar vinos que mariden con nuestras comidas favoritasEl vino acostumbra a tomarse como acompañamiento de un plato. Es decir, que su función principal es ayudar y complementar una comida. El objetivo del maridaje es que plato y vino ganen al combinarse, y evitar que uno prime sobre el otro. Así pues, lo mejor es tomar buena nota de todos nuestros platos favoritos (carnes, pescados, salsas, postres, embutidos, etc.) y la frecuencia con la que los tomamos, para poder dibujar el perfil de los vinos adecuados. El maridaje es un arte, pero sus fundamentos no son complejos. Sólo hay que combinar hábilmente la corpulencia y la complejidad del vino para no errar en nuestra selección. La corpulencia del vino tiene que ser similar a la del plato. Así, por ejemplo, carnes de caza, carnes asadas, pescados con salsas potentes y quesos curados prefieren vinos de aromas amplios, envolventes y con cierta tanicidad en boca, y de final largo. Estos vinos son, por lo general, tintos con crianza y reservas. En cuanto a la complejidad, hay que procurar que sea complementaria a la del plato. Platos simples, con aromas y sabores muy concretos, son mejor acompañados por vinos ricos en matices sensoriales: aromas frutales, notas de especias y tostados, aromas balsámicos, minerales... El maridaje de los platos complejos, en cambio, lo haríamos con vinos fáciles de entender, directos, con un aroma y sabor predominante. Otras estrategias son la complementación y el contraste de sabores y aromas. En el primer caso se trata de juntar vinos y alimentos con sabores similares, de manera que se refuerce la gama de ambos sabores. Por ejemplo, un plato suave como las tartas de fruta intensifica el sabor de un vino suave y dulce. En el segundo caso se intenta resaltar uno de los dos o enfrentarlos, si es que ambos tienen mucho carácter, seleccionando un vino con un sabor e intensidad muy diferente al del plato. Los mejores ejemplos los encontramos en los quesos potentes, como el roquefort o el manchego curado, que necesitan vinos de gran robustez como el Sauternes (Burdeos) y los crianzas o reservas de Ribera del Duero respectivamente. 4. Equilibrar la cesta con vinos de precio moderado y vinos selectosHay miles de vinos de calidad que cuestan entre 5 y 15 euros, pero difícilmente encontraremos alguno excepcional por este precio. Así pues, para dar un toque de distinción y nivel a nuestra bodega es interesante contar con algunos vinos de entre 30 y 150 euros, que es el rango en el que se mueven los vinos más selectos, rarezas aparte. Es recomendable comprar los vinos más caros justo cuando salen al mercado o, si se tiene la oportunidad, comprar a la avanzada (cuando la bodega esta aún realizando su crianza). Son vinos que, bien conservados, incrementan su valor con el tiempo y acabar siendo una excelente inversión. Además nos aseguramos de que no han sido almacenados inadecuadamente por alguno de sus intermediarios, puesto que acaban de salir de la bodega de origen. De todas formas, antes de realizar este tipo de compra es necesario tener buenas referencias de algún experto que haya probado el vino directamente de la barrica. Los vinos más económicos pueden destinarse a un consumo más inmediato (menos de 2 años), aunque si uno de ellos nos ha sorprendido vale la pena espaciar las catas para estudiar su evolución. 5. Diversificar la bodega para minimizar riesgosEs posible que alguno de los vinos de nuestra bodega no envejezca como era de esperar, ya sea por las características del propio vino, por deficiencias en el tapón o simplemente porque no ha sido conservado en las condiciones idóneas. El riesgo es mínimo en los vinos de gran calidad, pero por desgracia éstos acostumbran a ser una pequeña parte de nuestra inversión. Es aconsejable, pues, comprar vinos de diferentes bodegas, zonas de producción, añadas y variedades de uva, siempre que no nos saltemos los consejos anteriores. Como es lógico, al principio nos será difícil diversificar la bodega, pero conforme nos vayamos adentrando en el mundo del vino nuestros gustos irán evolucionando y ampliándose, y al final nos resultará tan fácil como divertido. 6. No comprar más vinos de los que se pueden consumir o guardar en condiciones![]() Bodega tradicional ![]() Vinoteca climatizada Disponer de una instalación en condiciones y con gran capacidad sólo está al alcance de unos pocos. Se necesita una estancia fresca, ventilada, con poca luz, sin cambios bruscos de temperatura y humedad, y a poder ser poco transcurrida. Este escenario no se da en la inmensa mayoría de nuestras casas, así que lo mejor es disponer de una vinoteca climatizada (nevera de vinos, para entendernos). Hay vinotecas para unas pocas botellas y también las hay para cientos de ellas. Así pues, en función de su capacidad y del ritmo de consumo determinaremos el número máximo de botellas a comprar, sobre todo si no son para el consumo inmediato, en cuyo caso no es necesario que estén en una condiciones tan especiales. En este sentido, es importante tener en cuenta que aunque las condiciones de conservación sean muy buenas, la mejora en botella siempre tiene un límite, y si dejamos estos vinos demasiado tiempo encerrados en la botella podemos estropear un gran caldo. 7. Cuándo y cómo adquirir vinos de guardaCada vez son más los aficionados al vino que se interesan por los vinos de guarda. Puede ser una buena inversión, además de un placer, conservar un gran vino hasta su momento más álgido, aunque también hay quien compra alguna botella especial en los nacimientos, pensando en guardarla hasta la mayoría de edad del niño u otros acontecimientos singulares. En cualquier caso, recomendamos seguir los consejos siguientes:
En Vinissimus siempre indicamos el tiempo de guarda recomendado en las fichas de los vinos, pero nunca está de más confirmarlo en otras fuentes (bodega, guía, etc.). Algunos ejemplos de vinos de guarda en Vinissimus son: Mauro 2003 (19,50 €, 75 cl.), Termanthia 2002 (121,50 €, 75 cl.) y Paisajes IX 2001 (12,95 €, 75 cl.). Tiendas de confianzaEn quién confiarLas tiendas de confianza ofrecen productos de calidad y un servicio impecable. En el caso del vino, la calidad del producto depende en gran medida del productor, pero el comercio también tiene parte de responsabilidad, ya que es quien lo ha incluido en su oferta y quien lo ha manipulado durante un determinado período de tiempo. Así pues, un vino que claramente no tiene la calidad esperada no dice mucho a favor de la tienda que lo vende. En cuanto al servicio, es importante que el cliente disponga de:
Estado de las botellasUna de las ventajas de comprar a una tienda online de calidad es que todas las botellas se mantienen en la bodega hasta el momento de su expedición. Es decir, que las botellas no han estado expuestas a altas temperaturas ni a la luz en ningún escaparate. En cualquier caso, hay una serie de indicadores que pueden ayudarle a determinar si un vino le ha llegado en buenas condiciones:
Otros fenómenos, como los sedimentos del fondo de la botella o la película cristalina que puede aparecer en la cara interior del corcho, no son indicadores de una mala conservación del vino, sino todo lo contrario. Los sedimentos se deben a la precipitación de los taninos, un proceso normal en la evolución de un vino cuya consecuencia es que lo suaviza y redondea. Los cristales de la cara interior del corcho, denominada espejo, se deben a la cristalización del ácido tartárico después de un enfriamiento del vino, y son totalmente inocuos. Embalaje y transporteEl vino es un producto que debe ser transportado en unas condiciones muy especiales para evitar que se dañe o deteriore. El embalaje tiene que proteger las botellas de golpes y vibraciones, y en cualquier caso el tiempo en tránsito no tiene que superar la semana. Un comercio de confianza no dará por cerrada una venta hasta que el cliente no haya recibido su vino en buenas condiciones. Es decir, que le informará puntualmente de la situación del pedido y responderá rápidamente a cualquier solicitud por su parte. Medios de pago: tipos, características, seguridad, costeExiste una gran variedad de formas de pago, sobre todo en las tiendas online, aunque lo más habitual es pagar por transferencia bancaria, con tarjeta de crédito o contra reembolso.
ConfidencialidadLos datos de carácter personal que los clientes proporcionan a un comercio deben ser tratados confidencialmente. Es importante, pues, que toda tienda online ofrezca a sus usuarios una garantía de seguridad y privacidad que explique el tratamiento que dará a dichos datos y que exponga los derechos que todo ciudadano tiene según la ley. Oficinas de atención al consumidorSi, dado el caso, el comercio no atendiera sus reclamaciones, puede solicitar amparo y asesoramiento en las oficinas de atención al consumidor y en las asociaciones de consumidores: |
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